Una parte muy significativa de la población actual presenta características que la sitúan dentro de lo que se conoce como poblaciones especiales, ya sea por razones de edad, condiciones físicas particulares, o la presencia de enfermedades crónicas o discapacidades. A este grupo pertenecen personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, neuromusculares, patologías osteoarticulares, sobrepeso, cáncer, y otros problemas de salud que condicionan su capacidad de movimiento y su relación con el ejercicio físico.
Cada vez más, la evidencia científica y los organismos sanitarios destacan el papel del ejercicio físico correctamente prescrito como herramienta terapéutica, preventiva y de mejora de la calidad de vida. No obstante, para que esta herramienta sea segura y eficaz, es imprescindible contar con profesionales que comprendan las particularidades de estas poblaciones, adapten los programas de entrenamiento a sus necesidades y trabajen de forma coordinada con otros profesionales del ámbito de la salud.
Este curso proporciona las bases necesarias para intervenir de forma profesional y segura en el ámbito de la actividad física aplicada a personas con patologías o condiciones especiales, respetando sus limitaciones y aprovechando las oportunidades que brinda el movimiento para mejorar su funcionalidad, autonomía y bienestar general.

